the traitor

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EL TRAIDOR / Plinio Avila
 
Con la exposición El Traidor, Plinio Avila realiza una serie de intervenciones y manipulaciones a las imágenes y documentos de los archivos de la Sala de Arte Público Siqueiros y el Polyforum Cultural Siqueiros. La intención es crear un personaje llamado Humberto Márquez (segundo nombre y apellido del artista) quien fue asistente de David Alfaro Siqueiros en la realización del mural "La Marcha de la Humanidad" de 1964 a 1968.
 
En series anteriores como ""El orden cualitativo de las semejanzas", Plinio Avila se ha insertado en las fotografías antiguas de su padre en las que aparece conviviendo con él cincuenta años atrás como un hermano o amigo cercano. Así mismo, en la serie "Niño Interior" toma sus fotografías de infancia y se inserta en ellas para abrazarse a si mismo.
A primera vista son sólo fotografías antiguas, pero al observar detenidamente, nos encontramos con imágenes profundamente emocionales.
 
En ‘El Traidor’, Plinio Avila se inserta nuevamente, pero no como él mismo sino como un tío-abuelo al que nunca conoció. Realiza además manipulación en documentos como cartas, telegramas y bocetos para buscar con ellos una manipulación del pasado.
 
Se presentan 22 fotografías blanco y negro y 10 a color, manipuladas y envejecidas, donde el artista se inserta digitalmente. En ellas se puede ver al maestro dando instrucciones al asistente y escuchando sus opiniones.
Humberto Márquez es también modelo en 9 diapositivas donde adopta las posiciones de los personajes del mural para que éstas les sirvan como guía al maestro.
Originalmente sin audio, un video anónimo registra escenas de Siqueiros dentro de Lucumberri. El artista inserta la voz de su padre Eleazar Avila en el papel de Humberto Márquez.
La madre del artista, Silvia Márquez dicta el discurso inaugural en el que da homenaje al tío desaparecido y se integra a la exposición como pieza de video.
Además encontramos cartas, notas, telegramas y bocetos preparativos de las secciones abstractas del mural.
 
La exhibición se presenta como cualquier otra exhibición oficial de archivo, gestionada por la familia Márquez para realizar un homenaje póstumo al tío-abuelo. Estos documentos son 'evidencia y reivindicación' de su participación en la realización del mural "La Mancha de la Humanidad".
Relatan la historia del asistente que tuvo el atrevimiento de solicitar mayor crédito en la obra mural y cuestionó al maestro respecto a la durabilidad de los materiales con los que trabajaba. Siqueiros lo llama Traidor y lo expulsa del proyecto cerrándole las puertas en la escena artística de México.
Humberto Márquez se vuelve pintor abstracto sin mucho éxito y simpatiza con la generación de la Ruptura. Más tarde se muda a Berlín y muere sin volver a México.
 
Si bien es cierto que una obra de arte es resultado de años de trabajo del artista, conceptualización, gestión y dirección; son las hábiles manos de los asistentes las que terminan la obra material. Márquez escribe en su diario en 1965: "No entiendo al maestro, fue él quien me enseñó que el genio del artista se plasma en cada brochazo, y ahora somos Mario y yo quienes pintamos el mural".
 
El fenómeno del asistente quien se cuestiona la autoría de la obra de arte en la que trabaja se acentúa en el arte contemporáneo, donde la obra física en ocasiones ni siquiera es tocada por el artista: Es el escultor el que desarrolla la obra tridimensional a partir de bocetos del artista, es el impresor que graba las placas e imprime la edición y es el fotógrafo quien con toma decisiones de iluminación, profundidad de campo y encuadre para registrar el performance del artista.

La fotografía es la estrategia más común de apropiación. El turista se sitúa a si mismo en un lugar y un momento como un reforzamiento de identidad (snapshots). Las parejas se toman fotografías para preservar los momentos felices y las rompen (o borran) como un intento de borrar también el pasado. (aromas desvanecidos)
Pareciera que recordamos mejor los momentos que fueron fotografiados que los que sólo vivimos. Con el paso del tiempo nuestra memoria es conformada principalmente por las cosas que nos son reiteradas a través de las imágenes. Es entonces posible lo contrario? Podremos crear imágenes que manipulen la realidad de hoy y puedan con el tiempo convertirse en memoria? Podremos en el futuro recordar algo que no vivimos?

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